Usuarios en linea: 168

800 Palabras
Cuando los proyectos de ley avasallan las libertades del individuo, deberíamos considerar que, de fondo, hay un claro intento de avanzar en contra de la Constitución.
Las risotadas de Jaime se escuchaban por todo el piso de la sección de edición del diario. Literalmente, lloraba de la risa. A esta altura de su vida, después de los mohines de Natacha recién nacida, para Ernesto no había risa más linda que la de su jefe ante las historietas que le presentaba.
— ¡Me haces reír tanto, Ernesto querido! Ya lo sabes, por tus satíricos comics y por imaginarme las caras que pondrán los del concejo editorial.
El título de la tira cómica era de catástrofe: ¡Saquemos los Dopplers a la calle! Comenzando desde la izquierda, en el primer cuadro se veía el recinto del parlamento y un diputado orador, de pie y con un extenso discurso encerrado en un globo de texto:
Si el médico que debe practicar un aborto, previamente estará obligado a hacerle oír a la paciente la actividad cardíaca del embrión, exigimos que las fuerzas represivas procedan de igual modo durante las manifestaciones públicas, a saber:
Art. Nº1: todo efectivo armado que deba enfrentarse a manifestantes, previo al uso de pistolas lanzagranadas o de cualquier tipo, deberá desenfundar SU DOPPLER PORTÁTIL.
Art. Nº2: decidido el blanco contra el que se abrirá fuego, el efectivo se acercará y le solicitará permiso para efectuar un reconocimiento auditivo de los latidos del sujeto, mediante el Doppler.
Art. Nº3: si el efectivo registrara actividad cardíaca en el sujeto, se abstendrá de abrir fuego sobre el mismo.
Ernesto, quien se mataba de la risa, cuando pudo respirar hondo y hablar, dijo:
— Es que estos tipos son demenciales. Porque alguien puede tener sus ideas y creencias respecto al aborto y ya está, cada uno es cada uno. Pero cuando una mujer ha decidido que desea interrumpir un embarazo, ¿creerán estos parlamentarios que ella cambiará de opinión por escuchar ruidos de un ecógrafo?
— Ganas de molestar al médico y al paciente. Y si se les permitiera seguir proponiendo leyes, un día te dirán de qué manera debería copularse sobre el lecho. Pero lo que más me gusta en el sentido de lo que se expresa en este comic es la eterna doble vara moral con que se mueve la derecha: reventarle un ojo a un manifestante es legal, en tanto, interrumpir un embarazo de semanas de gestación es delito. Hablando de esta fantasía, ¿tienes idea de cuánto cuesta un Doppler portátil?
— ¡Jaime! ¿Con quién crees que estás tratando? —se reía de nuevo Ernesto—. Por supuesto que antes de ponerme a crear mis historietas suelo investigar e informarme: entre veinte y ochenta dólares cuestan esos pequeños aparatos, mientras que una granada de gas lacrimógeno anda entre los doce y cuarenta dólares. De todos modos, sería muy útil capacitar y entrenar bien al efectivo antidisturbios: no lo queremos ver arrojándole a los manifestantes los Dopplers.
Otra vez se reían los dos, cosas buenas que pueden ocurrir en una tarde de trabajo en un diario.
Jaime le comentó a Ernesto acerca de las opiniones de los especialistas en torno a esta iniciativa de ley. Una opinión era la del jefe de la carrera de Obstetricia en la Universidad:
— Como suele pasar siempre, cada vez que la ciencia se asoma en estos debates, queda expuesto a la luz el oscurantismo medieval de algunos legisladores: fíjate, Ernesto, que este médico, citando las directrices internacionales en materia de ecografías, expresa que carece de sentido científico un testeo sonoro habiendo muchos más indicadores vitales y que no resultan ni invasivos ni representan la violencia obstétrica que contiene el proyecto de ley. Además, antes de la semana once de gestación es imposible auditar sonido alguno del embrión mediante Doppler de consultorio.
— Anoche lo comentábamos con Ana María y siempre llegamos a la misma conclusión: las derechas jamás proponen derechos para el ciudadano. Parece un slogan, pero es la realidad. Si es para las corporaciones, hablan de derechos; pero si es para la ciudadanía, siempre serán obligaciones, restricciones e impuestos. Y lo preocupante de esta época es ese fenómeno que se da en la mente del votante de este tipo de representación política: qué ideas operan en el imaginario de un humilde para creer que estará bien representado en el parlamento por personas que sólo cercenarán sus derechos.
El comic fue convertido en archivo digital y Jaime lo cargó en la carpeta de borradores para que el concejo de edición pudiera chequearlo y diera su visto bueno. O no. Ernesto contaba con un arsenal de historietas ya preparadas como para apagar incendios: esas en las que no parece decirse nada sobre política y que uno las mira y puede reírse un rato y creer que la vida es bella, como decía Benigni en el título de aquella película sobre el nazismo en Italia.
Descubre más historias, noticias y opiniones de nuestra comunidad.
Presenta la obra de teatro El Carnaval de los Animales, con funciones en el Centro GAM
La banda celebra un disco histórico en la importante escena penquista, este viernes 1º de agosto
El animal, que se distribuye en gran parte del territorio nacional, no había colonizado desde Copiapó hacia el norte, hasta ahora. El investigador de FAVET, Gabriel Lobos, asegura que su llegada puede amenazar la flora y fauna de estos ambientes ex [...]